Estados Unidos, contra Nicaragua y contra la democracia
Daniel Ortega fue miembro del Frente Sandinista de Liberación Nacional, que en su día plantó cara a las tropas mercenarias que pagaba Estados Unidos. Fue Reagan, a día de hoy encumbrados por esos que se llaman liberales, y que no son más que protofascistas, el que creó una red de dictaduras títeres en Honduras y El Salvador, junto a una supuesta guerrilla, La Contra. Fue sintomático el llamado caso Irán-Contra. Es decir, el tráfico de armas ilegal que desde Estados Unidos, pasando por Israel llegaba para alimentar las pretensiones de esta guerrilla.
Hoy, Daniel Ortega parece que volverá a ser presidente de Nicaragua. Lo fue, de forma democrática, entre 1985 y 1990. Hoy, gracias a las urnas, volverá a ocupar el mismo puesto. Estados Unidos, fiel a su vil historia reciente, no está muy dispuesto a reconocer la victoria del sandinista. Al final no tendrá más remedio. En Irak se está cavando ya la tumba para la política exterior norteamericana. En Sudamérica serán finalmente sepultados.

