Le comenté una vez a un amigo, que trabaja en el Tribunal Constitucional, que algunas de las informaciones publicadas por El Mundo podrían llevar a su director, Pedro J. Ramírez, a la cárcel, por lo infundadas y tendenciosas que son. Él me contestó lo siguiente: "Sigue soñando. Pedro J. es intocable". "¿Por qué?", le pregunté yo. Él no podía decir a ciencia cierta los secretos que este personaje guarda, pero afirmaba que era así. Y lo es.

El pasado 28 de Octubre, en este mismo blog, publiqué un artículo llamado "Pedro J. Ramírez o la eterna obsesión por el poder". En él mismo, además de analizar algunas de las jugadas políticas que ha realizado el director de El Mundo, ofrecía un gracioso vídeo, colgado en aquel entonces en www.youtube.com. Se trataba de un vídeo que había sido emitido en Antena3, y en el que se ironizaba con humor sobre la obsesión de Pedro J. por implicar a ETA en los atentados del 11-M. El vídeo era gracioso, sin ser nada del otro mundo. Pero al director de El Mundo no ha debido gustar mucho que se hagan bromas sobre su persona, porque el vídeo ha desaparecido de youtube. ¡¡¡Increíble!!!

¿Tan lejos llega el poder de Pedro J.? Es posible, es el único español que tiene una piscina ilegal en zona pública costera y que, a pesar de ser conocido este hecho masivamente, sigue disfrutándola. El PP ha reivindicado el derecho de esta persona al uso privado de esta piscina en suelo público. El PSOE no ha llegado tan lejos, pero tampoco ha aplicado la ley, tal y como un Gobierno debería hacer. Pedro J. sigue propiciando la publicación de informaciones insidiosas en su periódico, y no pasa nada. Fomenta que se abran causas judiciales o que éstas giren inesperadamente (caso de los peritos). Y es capaz de conspirar para que caiga un Gobierno. Y sigue aún en su puesto. ¡Benditos secretos que debe guardar! ¿Está Pedro J. por encima del bien y del mal, además de por encima de la ley?