En primer lugar, os mostraré un vídeo de Homo Zapping que ha levantado ampollas entre Pedro J. y su séquito mediático.
Las teorías de la conspiración, así como las ridículas investigaciones que ha seguido El Mundo, se revelan como lo que son: el más vulgar intento de manipulación. Y es que si ya en su día Aznar utilizó las "armas de desinformación masiva", el PP pretende seguir haciendo lo mismo desde la oposición, valiendose de la colaboración de Pedro J. Si repasamos su currículo nos daremos cuenta de sus contradicciones, fruto de las distintas posiciones que ha mantenido, defendiendo por supuesto siempre sus intereses personales.
Una de estas contradicciones ha quedado revelada a la perfección en el blog periodismoincendiario, que recomiendo fervientemente. Si miramos tan sólo unos años atrás y comparamos la actual actitud del diario El Mundo con respecto a las conversaciones con ETA con la que mantenía en aquel entonces, nos encontraremos con editoriales como éste.
Y es que Pedro J. ha hecho poco o nada opr la profesión periodística en este país. Cuando su periódico destapó supuestamente lo de los GAL, no hizo más que contar lo que en determinados ámbitos del país era Vox Pópuli: que había existido una guerra sucia del estado contra ETA, realizada tanto por el Batallón Vasco-Español como por los GAL. Pedro J., por supuesto, lo que hizo fue utilizar esta noticia para atacar políticamente al PSOE. En mi opinión, estos hechos fueron muy graves. Es decir, estoy totalmente en contra de las actuaciones ilegales y criminales que, de forma encubierta, se realizaron desde el Estado, cuando UCD y el PSOE gobernaban, contra ETA. Ahora bien, el interés de Pedro J. y los suyos no fue denunciar estos hechos. Era más bien una forma de atacar al Gobierno para beneficiar a la oposición. Y así ha quedado patente con el tiempo.
El PSOE, y sobre todo Felipe González, fue la gran obsesión de Pedro J., que junto a otros conocidos periodistas con Ansón urdieron una trama, en lo que se dio en llamar "el Sindicato del Crimen". Pedro J. sigue en activo, y nos vuelve a deleitar con sus juegos argumentativos de prescolar y sus cambios de criterio.

Resulta sintomático que el video al que haces referencia -que apareció en una televisión generalista, no en una pirata...- haya sido eliminado de Youtube.
Al hilo de este tipo de personajes periodísticos tan peculiares, ayer el periódico El Correo publicaba un artículo sobre Max Clifford. Un personaje que se dedica a "gestionar" -crear y publicar con abiertas intenciones de influencia y manipulación- historias relacionadas con políticos y personajes públicos. Si introducís su nombre en Google tenéis un link hacia una página de la BBC en la que lo describen con bastante precisión. A Pedro J. Ramírez le gusta citar a los peridiostas que revelaron el Watergate; pero posiblemente su modelo comienza a parecerse más al de Max Clifford. De hecho, ambos generan pánico entre los personajes públicos de sus respectivos países. En Inglaterra muestra de ello es que Clifford ha sido fichado como asesor "de comunicación" por el nuevo seleccionador inglés de fútbol. Como asesor o como "protector", quién sabe.