A pesar del varapalo sufrido por Israel en la reciente contienda con Hezbolá, Estados Unidos, principal valedor de los sionistas, sigue firme en su estrategia, que no es otra que buscar la contienda con Irán. Ahora bien, la lección recién aprendida, unida a la experiencia irakí, aconseja a los ziocons (sionistas + conservadores, como ahora se los denomina) a andarse con cuidado. De momento la estrategia no es otra que ir cercando paulatinamente a Irán. Sin embargo, el resto de potencias (o subpotencias, por llamarlas de algún modo) no están por la labor. Rusia, por ejemplo, no votará a favor de las sanciones a Irán. No lo hacen por motivos de conciencia, Putin también carece de la misma, sino por intereses estratégicos.

¿Qué postura podemos mantener nosotros, los ciudadanos de a pié? Pues bien, es complicado. Irán no tiene por qué ser el modelo de sociedad que defendamos. Sin embargo, aún planteando esta cuestión, otra cosa queda también clara: tampoco puede ser nuestro modelo Israel, Estados Unidos o Arabia Saudí. Es más, yo me atrevería a decir que estas sociedades o países que acabo de nombrar son menos democráticos incluso que Irán. Y practican políticas más inmorales también.

Desde la llegada de Bush al poder (y con él su séquito de dementes y asesinos neoconservadores) Estados Unidos se ha lanzado a una política expansionista sin parangones. El ejemplo más claro es lo acontecido en Irak. Sin embargo, el monstruo ha abarcado más de lo que podía apretar. La guerra de Irak ya lastra bastante los intereses norteamericanos. Es inconcebible por tanto que nadie de la admnistración norteamericana en su sano juicio se plantee realmente un ataque a Irán. Pero, ¿realmente están en su sano juicio? Yo diría que no. Nadie puede saber a ciencia cierta qué sucederá en los próximos meses y años. Irán se está manteniendo firme. No creo que su aspiración a acceder a la energía nuclear tenga por qué ser en sí misma legítima (yo estoy en contra del uso de esta energía). Y, sin embargo, pienso que no valen los dobles raseros en cuanto a política internacional. El Organismo Internacional de la Energía Atómica, por ejemplo, nunca ha podido inspeccionar las instalaciones militares israelíes. Se sabe simplemente que tienen armamento nuclear. Pero a nadie parece molestarle eso. ¿Por qué? No hay respuesta lógica a esta pregunta. Se ha comprobado que Israel es una amenaza mucho mayor para la Paz que cualquier otro país. Bueno, al menos se trata de algo que está quedando cuando menos patente.