La siguiente noticia de elpais.es es esclarecedora respecto a lo que está sucediendo en torno al conflicto Israel-Líbano. Israel proclama su victoria. No puede hacer otra cosa, puesto que la victoria militar en sí no va a obtenerla. De cara a su opinión pública tendrá que obtener una victoria, sino militar, mediática por lo menos. En el fondo está patente una realidad: que la política de confrontación israelí (contra Siria, contra Líbano, contra los palestinos y contra el mundo en general) no va a conseguir que aquel estado vaya a obtener seguridad. Más bien al contrario.

La victoria militar será por tanto de Hezbolá. Lo dije hace varios días. Y ahora es más patente aún. Israel no ha conseguido militarmente su objetivo. Y a pesar de que lo intenta conseguir mediante las negociaciones, cada vez lo tienen más difícil. Acabarán por finalizar su ofensiva, sin ningún logro efectivo, y con varias matanzas muy graves a sus espaldas, y de camino, con una mayor inseguridad.

Dos aspectos deben llamar nuestra atención respecto al futuro. En primer lugar, ¿cuántas matanzas más cometerá Israel una vez quede demostrada su incapacidad militar para doblegar a Hezbolá? La de Qana fue tan sólo la primera. Hemos de temer que sucedan otras más. Afirmó Israel que concedería una tregua en sus bombardeos durante 48 horas en el sur de Líbano. Bombardearon primero el este del país. Y después, sin el menor miramiento, el sur. Así de ruines son. Y así de poco les importan la vida de los inocentes. Es más parece que le incomoda que vivan los inocentes. Debe ser un legado de su Antiguo y Sangriento Testamento.

Otro aspecto a analizar es el papel de la comunidad internacional. A pesar de lo escandaloso de la actuación israelí, su gobierno aún tiene notables apoyos. Dos, para ser más exactos, pero decisivos por desgracia: Gran Bretaña y Estados Unidos. Estos dos estados manipularán todo lo posible cualquier resolución de la ONU. Aún así, creo que poco importa. En Oriente Medio importa en el fondo bien poco lo que diga la ONU. Ahí están las resoluciones contrarias a la ocupación israelí de los territorios palestinos que nadie recuerda siquiera. Sin embargo, será interesante observar en esta ceremonia de la confusión que desborda al máximo organismo internacional cuál será la postura oficial que se tomará. A pesar de las tropelías israelíes, mucho nos tememos que seguirán dándole alas a esa panda de asesinos.