La crónica que Maruja Torres envía hoy desde Líbano me parece de lo más acertada, y eso que nunca ha sido santo de mi devoción esta periodista/escritora. ¿Qué debe sentir cualquier libanés cuando unos desalmados bombardean su país matando víctimas civiles y encima afirman que es para luchar contra el terrorismo? Cuando menos sentirán el deseo de escupir a la cara a todos esos genocidas que por acción u omisión permiten la tragedia. Maruja Torres se atreve a dar nombres: Annan, Bush jr., Solana, Olmert, Blair,... Yo añadiría uno: Moratinos. Sí, Moratinos. Ayer escuché en Cuatro unas declaraciones de lo más sorprendente. Acusaba de las muertes exclusivamente a Hamás y Hizbolá. Y el tono respecto a Israel fue de lo más comedido. Alguien debe de haberle apretado las tuercas. ¡Vaya poder el de los sionistas!

En Irak las cifras de muertos son escalofriantes. Se ha llegado a una situación que creo que favorece manifiestamente a los Estados Unidos, porque es el único escenario en el que es justificable aún su ocupación. La guerra civil prácticamente abierta entre suníes y chiíes es la mejor de las situaciones posibles para las tropas ocupantes. En realidad todos coinciden en desdeñar la presencia de tropas extranjeras en su país. Si no existiera la división que existe entre ambas confesiones, está claro que Estados Unidos tendría una situación aún más complicada.

Son retazos de un mundo en franca descomposición. A veces cuando observo acontecimientos e historias como éstas, todo supera a mi capacidad de entendimiento. Como si el fin del mundo estuviera próximo. Sólo por momentos puede uno dejarse llevar por esa fiebre. La razón debe imponerse a la locura. Aunque poco de razonable tiene la situación de los inmigrantes rescatados por un pesquero español en aguas de Malta. A lo mejor el día menos pensado nos vemos obligados a emigrar, por causa del hambre . O somos bombardeados por una panda de miserables. O nos invaden. Y nadie dice nada. El ser humano está parece estar sujeto a este tipo de tropelías, cometidas por otros seres humanos.