Ayer asistimos a un acontecimiento que si todo marcha bien se convertirá en histórico: la reunión entre el PSE y Batasuna. Ya se están dando pasos concretos en el proceso de paz. Pasos que este verano irán a más. Entran dentro de la lógica abierta tras la declaración de alto el fuego de ETA y la actitud del Gobierno proclive a una solución dialogada de la violencia.

También entraban dentro de la logica, habida cuenta de la actitud tomada por el PP, de algunas declaraciones de los dirigentes de este partido. El discurso de la traición a las víctimas y de que se está cediendo a los terroristas es una constante. Sin embargo, me han sorprendido las declaraciones de María San Gil. Afirmaba la política del PP vasco que la reunión entre Patxi López y Arnaldo Otegi era similar a la de Franco y Hitler. Ahora bien, me pregunto ¿quién es Franco y quién Hitler en dicha reunión. Suponemos que, teniendo en cuenta la estrategia de criminalización que no sólo el PP ha utilizado contra el mundo abertzale, Otegi sería algo así como Hitler. Siempre se le ha demonizado, y siempre le ha gustado al PP comparar la situación de los ciudadanos amenazados en Euskadi con la que se vivía en la Alemania Nazi. Ahora bien, ¿Patxi López sería el nuevo Franco?

Es una idea que choca frontalmente con toda lógica, y con las creencias políticas mínimas que una persona con dos dedos de frente puede tener. No sabía yo que el PSOE hubiera colaborado activamente con el franquismo. Ni que el origen de este partido esté en elementos residuales del franquismo.

El PP está dispuesto a dinamitar este proceso como sea. Y como sea es como sea. Las afirmaciones de otros dirigentes, con el ya acostumbrado discurso del PP, tienen, sin embargo, una mínima atadura a la realidad, por así decirlo. Hablan de traición a las víctimas. Y es cierto que la de las víctimas es una situación que ahora, al igual que antes, es muy dolorosa. Aunque no comparto ni mucho menos esta idea, por lo menos hay que reconocer que ese tipo de declaraciones tienen, como ya dije antes, una mínima atadura con la realidad y algo de lógica (un 1% como mucho). Sin embargo, las declaraciones de San Gil demuestran la demencia más absoluta que se ha instalado en ciertos sectores del PP. Son personas que se han convertido en víctimas del propio discurso del PP. Si. Puede que María San Gil no sea más que otra víctima, pero del propio PP. Víctima de ese discurso del todo vale. Víctima de los discursos esgrimidos por el PP y que después no ponían en práctica cuando ellos negociaban con ETA. No cabe entender de otra forma esa demencia, esa paranoia absoluta, esa interpretación caótica, sesgada y tendenciosa de los hechos.

Alguien debería ocuparse de proporcionar asistencia psicológica a esta señora, a la par que darle un par de clases de Historia.