Fueron irreverentes, transgresores, se burlaron de todo, y denunciaron (más o menos conscientemente)el absurdo de la sociedad que vivieron. Sucedió allá por los setenta-ochenta, y ese absurdo que vivieron se perpetúa hoy día. El punk sigue vivo, pues.

Hubo sin embargo en aquellos días propuestas ideológicas absurdas surgidas desde el propio punk, como, por ejemplo, los llamados nazipunks. El otro día leí en un primitivo boletín de contrainformación un artículo referente al tema. La absurda manía de provocar de los Sex Pistols, muy especialmente de Sid Vicious, a la hora de mezclar iconos nazis con frases de Stalin o Mao, por ejemplo, creó algunas confusiones (idiotas los hay por todos lados)

Pero bueno, hablando de idiotas, yo quería hablar de esta noticia: Dios, abstinencia y punk rock. En estos días que corren es posible ver cualquier cosa, y más en los Estados Unidos de Bush, el cual es también un cristiano renacido, como estos jóvenes que escuchan punk rock y claman en contra de los gays y del aborto.