Se ha desatado una nueva crisis en Palestina. Y el origen no ha sido esta vez ninguno de los "asesinatos selectivos" (vaya lo que implica esta palabra) cometidos por las tropas israelíes, que suelen acabar con la vida de algún miliciano palestino y de camino se llevan por delante la de algún niño también. No. Esta vez el origen es el ataque de unos comandos palestinos a una base israelí (que se encuentra por cierto dentro del territorio que según resoluciones de la ONU corresponde a los palestinos). Yo personalmente hasta apoyo esa acción de Hamás, puesto que se trata de una guerra abierta y con una clara desventaja armamentística de los palestinos, es audaz e intrépido atreverse a atacar una base israelí.

Sin embargo, Annan, el secretario general de Naciones Unidas ya ha pedido la liberación inmediata del soldado capturado. Los secuestradores exigen para su liberación que se negocie sobre la situación de las más de 50 mujeres y los más de 300 menores de edad palestinos encarcelados por Israel. ¿Quiénes son aquí los terroristas? Los palestinos tienen detenido a un soldado israelí (y un soldado es alguien que tiene armas y se dedica a hacer guerras); por su parte, el estado israelí mantiene presos a centenares de menores (no creo que haya ninguna ley de la guerra que lo justifique). Olmert, el sucesor de Sharon, dice que no esta en su agenda la liberación de esos palestinos presos y que no negocia con terroristas. Bien, este tipo de frases son propias de terroristas, o por lo menos aquellos que las dicen suelen ser los que más sangre tienen e las manos (que se lo pregunten a los Bush).

Lo más indignante de la situación es que Naciones Unidas no se pronuncie cada vez que hay un atropello cometido por tropas israelíes y ahora, sin embargo, sí que alzan la voz. Así es normal que el mundo árabe y musulmán piense que todo esto no es más que una gran cruzada en la que todo Occidente está implicado.