Acabo de ver por televisión el "sentido" abrazo que se han dado Ehud Olmert y Mahmud Abbas, presidentes de Israel y de la Autoridad Nacional Palestina respectivamente. Indignante. Ayer mismo el Ejército Israelí acabó con la vida de una mujer embarazada cuando lanzó un misil en uno de sus asesinatos selectivos. ¿Quién era el terrorista al que querían eliminar? ¿Sería el niño nonato que aún permanecía en la barriga de su madre también muerta? Nunca se sabe, los israelíes consideran y tratan a los palestinos igual que a cucarachas.

¿Cómo se puede dar la mano al Presidente de un país que acaba de asesinar a uno de tus ciudadanos, a una mujer embarazada, para más inri? Es vergonzoso. Pero hay una respuesta clara. Abbas es presidente porque así lo decidió Occidente. Y la decisión de Occidente, en cuanto al conflicto palestino-israelí, es siempre la opinión de Israel. Por eso, no es una barbaridad decir que Abbas es el hombre de Israel en Palestina. ¿Arriesgado decir esto? Si, pero aún así no deja de ser cierto. Las noticias afirmaban que Hamás, ganador de las elecciones al parlamento (las primeras en las que se presentan en todas las circunscripciones electorales), no reconoce a Israel. Cierto, no lo reconocen, pero no por ello deja de existir Israel. ¿Israel reconoce el derecho del pueblo palestino a un estado? No hace falta que escriba la respuesta, todos la sabemos.

¿Cómo nos explicamos el "sentido" abrazo de Olmert y Abbas, observado por un sonriente Simon Peres? Israel necesita siempre estar dispuesta al diálogo, o al menos así parecerlo, para una prensa internacional que siempre se complace en mostrar la versión israelí de las cosas. La visión más distorsionada, dicho sea de paso. Es conveniente mostrar esa vocación de paz sobre todo cuando se ha matado a una mujer embarazada recientemente o a toda una familia, niños incluidos. Abbas, por su parte, también necesita credibilidad internacional, sobre todo cuando cada día está más claro que en las próximas elecciones presidenciales, si es que no las prohíbe, Hamás va a llegar al poder.

La situación actual tiene una causa clara en los acuerdos de Oslo. Aquella apuesta personal de Arafat, aquella paz de los valientes como él mismo dijo, contenía graves problemas para su aplicación. Recomiendo leer "La gran guerra por la civilización" de Robert Fisk para este tema. Además, los israelíes siempre tuvieron claro que no iban a ceder territorios. Rabin, hoy considerado un hombre que murió por la paz, fue el presidente israelí que más promovió los asentamientos de colonos en los territorios ocupados. Lo hizo además cuando estaban vigentes los acuerdos de Oslo. ¿Así actúa un hombre de paz? No, así sólo actúan las serpientes taimadas que muerden por la espalda. ¿Olmert actuará de forma distinta? Lo dudo, francamente, sobre todo teniendo en cuenta de quién es sucesor: Ariel Sharon, el asesino de Shabra y Chatila (6.000 palestinos exterminados durante la ocupación israelí de Líbano en dos campos de refugiados).

Olmert, Peres, Abbas y, como no, el Rey de Jordania celebraron tan decisiva reunión. Jordania, al igual que otros países árabes de la zona, son también responsables de las calamidades que sufre el pueblo palestino. Los palestinos que tuvieron que huir por la invasión israelí en la década de los sesenta tuvieron un peso importante en Jordania. Sin embargo, el padre de Abdalá, actual rey, ordenó en un momento dado, cuando adquirieron demasiado protagonismo, su persecución y encarcelamiento. Curioso. La historia del pueblo palestino es la historia de un pueblo condenado por todos. Por Israel, por Occidente, por los propios países árabes, por sus propios dirigentes,... Es un Holocausto que empezó en pleno siglo XX y que promete continuar hasta bien entrado el siglo XXI. A lo mejor en el siglo XXII se reconoce el sufrimiento de este pueblo. Con los judíos se tardó menos tiempo.