En la sección de Internacional de la edición digital de El País me he encontrado con una noticia un pelín curiosa: La UE prevé que su ayuda a Cisjordania y Gaza llegue en julio. Ya podía llegar antes la ayuda, ¿por qué no este mismo junio? Sobre todo cuando estamos hablando de necesidades tan básicas como suministros médicos o carburantes. Lo gracioso es que se trata de un nuevo sistema de ayudas por parte de la UE que pretende evitar que los fondos pasen por las manos de Hamas. ¿Pero por qué? Si Hamas ganó unas elecciones legislativas de forma abrumadora y democrática. Es más, se pretende que ese dinero pase de una forma y otra a través del gobierno sionista (useasé Israel). ¿Pero a quién se pretende ayudar, a palestinos o israelíes?

Vivimos en un mundo extraño. Los verdugos a veces se presentan como las víctimas. Y encima hacen que las víctimas parezcan los verdugos. No puedo imaginar un pueblo más desposeido que el de los palestinos. Les arrancaron de sus hogares por la fuerza. Sufren la ocupación del ejército israelí. Y encima a nivel internacional parece que fueran los culpables de todo. Antes nos daban mucha pena estos palestinos, sufriendo toda clase de infortunios. Pero ahora, claro, como han votado a un gobierno islamista, pues la cosa cambia. Lo que nadie dice es que Hamas fue en su día fomentado desde el mismísimo gobierno israelí, como medio para socavar en parte el poder de la OLP. Y sin embargo, les salió mal el invento.

Israel mantiene un control absoluto sobre los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania. Si alguien hace algo que no le gusta, pues se decide a lanzar un par de misiles (de fabricación norteamericana, por supuesto) o a demoler unos cientos de viviendas (auténticas chabolas a las que se vieron arrastrados los palestinos tras ser expulsados de sus casas). Y, por si fuera poco, encima los impuetos recaudados en los territorios ocupados van a parar a las manos de los israelíes. Y claro, como ahora están de enfado, pues se niegan a pasar fondos a la Autoridad Nacional Palestina, que es la única que ofrece servicios a su pueblo. En fin, que los israelíes se han inventado un sistema en el que los palestinos son tratados peor que animales, puesto que ahora mismo no hay ninguna institución competente (al menos con dinero) que pueda hacer frente a los problemas de los ciudadanos de Gaza y Cisjorania.

Mientras tanto, hasta en Europa, dónde no hemos adolecido del más radical sionismo (cosa que sí sucede en Estados Unidos), parece que ya hemos condenado que los palestinos hayan votado a Hamas en las últimas elecciones. ¿Será el complejo de culpa por las persecuciones que sufrieron los judíos en nuestro territorio hace ya más de medio siglo? ¿Aquello puede justificar este nuevo Holocausto que viven los palestinos?

Bueno, me pregunto, ¿y una elecciones no son libres? Es decir, ¿desde cuándo nos puede molestar a nosotros, que estamos a miles de kilómetros de aquella realidad, que los palestinos voten a Hamas? Quizás lo hayan hecho porque la consideraran la mejor opción. Una organización como esa no tendría mucho sentido en nuestro maravilloso mundo. Pero en una sociedad que sufre un constante martirio quizás sí tenga sentido que vuelquen sus esperanzas en un movimiento islámico fundamentalista como es Hamas. Hasta yo mismo lo haría, y no soy ni creyente. Pero cuando uno es constantemente pisoteado, días tras día, quizás no quede más remedio.