
Desde aquel fatídico 11 de Septiembre han volado ya otros aviones que merecidamente se han ganado el apodo de "aviones de la muerte". Entre ellos están todos los que han bombardeado, por ejemplo, Afganistán o Irak. Sin embargo, hay otros aviones de la muerte que han hecho escala en España (así como en otros países europeos). Nos referimos a los aviones de la CIA que trasladaban cautivos de los norteamericanos bien a Guantánamo, bien a otros países dónde Estados Unidos realiza interrogatorios de dudosa legalidad.
La inmensa verguenza que supone Guantánamo quizás todavía aumente en países como Afganistán o Egipto, dónde supuestamente iban esos vuelos cargados de presos. Son países "amigos" de Estados Unidos, países dónde la tortura probablemente esté a la orden del día. Nunca sabremos datos exactos sobre cuántas personas han volado en esos vuelos hacia el horror, los últimos informes conocidos en el Europarlamento son alarmantes.
Aquí la cuestión es la siguiente: muchos gobiernos europeos criticaron la entrada en la guerra de Irak de Estados Unidos, pero han tenido que hacer gestos para no desagradar a la gran potencia mundial. España, por ejemplo, ha mantenido su contingente de tropas en Afganistán (incluso lo ha aumentado) o ha enviado tropas a Haití. Parece que el silencio de los distintos Gobiernos europeos sobre los vuelos de la CIA se debe a este intento de congraciarse con Washington. En principio parece descabellado que los gobernantes europeos no supieran nada de estos vuelos, aunque tratándose de Estados Unidos, cualquier cosa es posible. Zapatero ha negado conocer este hecho en una reciente entrevista en la SER. En cualquier caso, se supone que entre 2002 y 2005 (2 años de gobierno de Aznar y 1 de Zapatero) se produjeron en España 125 vuelos irregulares.


Aquí la cuestión, como dices, es que la cosa no pasa de quejarnos. Se debería hacer algo ya contra estos tíos (EE.UU, Israel, etc) que apoyan el terrorismo de estado y lo practican bajo los intereses y el beneplácito del resto.