Israel, estado terrorista y asesino
Cualquier persona con un mínimo de seso lo sabe, aunque algunos se empeñen en no decirlo en voz alta: Israel es un estado terrorista. Lo es desde su nacimiento, cuando empleó medios terroristas para atacar a los británicos, que tenían un amplio protectorado sobre los territorios palestinos, y exigir así su derecho a formar un estado. Sólo basta recordar el famoso atentado contra el Hotel Rey David.
La historia es curiosa y caprichosa. Israel dice sentirse ahora amenazado por el terrorismo. Y ejercen contra el pueblo palestino el peor de los terrorismos, el terrorismo de estado, el más impune, el que tiene más medios y el que, paradojas de la vida, nunca o casi nunca es condenado a nivel internacional. Últimamente hay una importante excepción, Koffi Annan condenó el último atentado israelí que dejó once muertos. Se trató de un ataque contra dos supuestos milicianos palestinos que de camino acabó con la vida de once civiles más, incluidos dos niños. Todavía fue más sangriento el ataque con misiles o bombas sobre una playa de Gaza, que causó el peor de los pánicos al acabar con la vida de varios niños y sus padres. En la imagen aparece una niña que sobrevivió al ataque, aunque en aquella playa dejó los cuerpos sin vida de su padre, su madre y sus hermanos.

Israel niega su autoría del atentado y afirma que quizás fue una mina olvidada en la playa la que causó la matanza. Aún siendo así, no hay excusa, el estado judío lleva años ejerciendo el terror contra una población sin armas ni recursos económicos. Es la guerra de David contra Goliat. Ahora las piedras las lanzan los palestinos. Los israelíes cuentan con las más poderosas y modernas armas proporcionadas por los norteamericanos. Curioso cuando menos. Atacaron Irak para "liberar" el país de un dictador. ¿Para cuándo un ataque contra Israel para liberar al pueblo palestino? Es el gran cinismo del mundo en el que vivimos.
Los palestinos han ejercido contra el agresor una violencia con escasos medios, justificada en la mayoría de los casos, exceptuando aquellos que se han cebado con la población civil. Sin embargo, los palestinos se encuentran actualmente divididos. Al Fatah y la OLP no quieren perder el dominio y control que han ejercido sobre el embrionario estado o autoridad palestina. Hamás cuenta con mayor apoyo social, y con más votos, tal y como se demostró en las últimas elecciones. Es una situación compleja. Hamás es un movimiento islamista y a Occidente lo último que le conviene es que un grupo de ese tipo tome fuerza en Palestina. Sin embargo, el pueblo palestino acabó harto de la corrupción imperante durante las últimas décadas de dominio de Al Fatah y por eso dio su apoyo a un grupo que, si bien es islamista, desde luego está muy lejos de las doctrinas más extremistas.
Israel parece haber aprovechado la división de los palestinos. Las matanzas se están sucediendo a un ritmo vertiginoso mientras la actualidad informativa presta más atención a las divisiones internas entre Hamás y Al Fatah. Además, Israel ha emprendido un supuesto plan de retirada unilateral, que abandera Kadima, el partido que creara Sharon, el asesino de Chabra y Shatila. Se trata de una tapadera de inmensas proporciones. Israel sabe que no tiene ningún derecho sobre la tierra del pueblo palestino y, sin embargo, sigue aspirando a controlarla durante décadas. Ese es el espíritu de fondo de este plan de retirada unilateral que ahora abandera Ehud Olmert. Continuarán las matanzas y continuará el dominio israelí durante al menos una década más. Occidente sigue callando. Las voces que denuncian esta situación son tímidas. Sólo un movimiento parecido al que se opuso a la guerra de Irak puede suponer un cambio.



Ruso Paher Kaplan dijo
Tenemos que combatir a los sionistas
1 Julio 2006 | 01:52 PM