Al Zarqawi ha muerto. Pero todo sigue igual en Irak
Hoy no he tenido mucho tiempo para leer la prensa digital. Sin embargo, todos los medios digitales coinciden en señalar la noticia de la muerte de Abu Musab Al Zarqawi, líder de Al-Qaeda en Irak, en un bombardeo de las tropas estadounidenses. Es una buena noticia. Cada vez que uno de tantos terroristas que pululan por el mundo caiga muerto, es motivo de celebración. ¿Qué ocurre en cambio con los mayores terroristas? ¿Qué sucede con Bush y Blair? ¿Caerán muertos algún día presas de la barbarie que han contribuido a crear? ¿O perderán al menos sus puestos víctimas de una opinión pública irritada pero desmovilizada? La situación en Irak sigue, a pesar de todo, exactamente igual.
Nada ha cambiado. Irak sigue ocupado por tropas norteamericanas, que sostienen a un gobierno títere que necesita del apoyo estadounidense para subsistir. El rechazo de la población a la ocupación sigue siendo mayoritario. Y se combina una resistencia pacífica y política con otra que utiliza la violencia como respuesta a la situación. Dentro de esta última hay multitud de grupos. Unos podrían ser calificados de insurgentes simplemente, otros de terroristas. A veces las diferencias entre unos y otros son sutiles.
Mientras algunos grupos resistentes se han decidido por atacar principalmente a las tropas de ocupación, otros, y por desgracia más sangrientos, se ceban contra una población civil agotada por tanta violencia y penuria. Al Zarqawi era sin duda un terrorista de lo más sanguinario. Ahora bien, ¿Cuál era su auténtica situación dentro de la insurgencia irakí? Yo personalmente creo que Al Zarqawi era, además de una persona de carne y hueso, un mito alimentado por los norteamericanos. En esta guerra contra el terrorismo, en la que todo ha de ser blanco y negro, Al Zarqawi representaba el mal absoluto, ese enemigo que todo Occidente estaría dispuesto a combatir. Sucede exactamente lo mismo que con Bin Laden y su red terrorista Al-Qaeda. Es un fenómeno que se ha sobrealimentado mediáticamente. Estados Unidos necesita para sus fines tanto a Al-Qaeda, como esta organización necesita a Estados Unidos. A ambos les conviene que la realidad sea en blanco y negro. Sin embargo, todo es más complejo, más sutil, no hay límites claros.
El principal problema al que nos enfrentamos los ciudadanos es que apenas hay dónde elegir. Por así decirlo, no hay un bando en el que alinearse. Sólo cabe hacer una apuesta por la paz. Ahora bien, no podemos ser simples pacifistas que no ven más allá de la punta de su nariz. Los últimos años en cuanto a política internacional son de lo más conflictivo y confuso. Un análisis serio nos obliga a pensar que todo está relacionado con la economía. La Era de los Hidrocarburos, dónde el petróleo era la clave de todo, está tocando a su fín. El actual ritmo de crecimiento y el estado de los yacimientos existentes tiene que hacernos pensar que estamos ante un cambio de ciclo. En este contexto es dónde tenemos que explicar, por ejemplo, la política imperialista norteamericana. La invasión de Irak sólo puede ser vista bajo ese prisma. Estados Unidos no podía permitir que un régimen como el de Sadam Husein tuviera el control de recursos tan importantes que, además, estaban sujetos a un embargo impuesto por los mismos norteamericanos.
En ese mismo contexto debemos entender la conflictiva situación que rodea Irán. De momento, un ataque contra este país no parece plausible. Demasiado complicada está ya la situación en Irak como para meterse en nuevos berenjenales. Sin embargo, teniendo en cuenta la baja altura moral y los escasos escrúpulos del Gobierno Bush, todo es posible. Venezuela también sufrió, y sufre, el acoso norteamericano y, casualmente, se trata de otro país con importantes yacimientos petrolíferos. Desmentida la tesis de las armas de destrucción masiva en Irak, se nos vendió que la operación tenía como fín acabar con una dictadura. Maravilloso, pero ¿qué pasa con la situación de Guinea, por ejemplo? ¿No se interviene allí? Pues no, porque el dictador es complaciente con Occidente y nos vende su petróleo a bajo precio.
¿Qué hacer? Esta es la gran cuestión. ¿Qué podemos hacer desde nuestro humilde y casi insignificante día a día para cambiar la situación? De momento poco. Ir a manifestaciones, a actos de protestas, reflexionar en voz alta para difundir nuestra disconformidad. Y esperar. ¿A qué? A que podamos cambiar la situación. ¿Cuándo despertará Estados Unidos? ¿Cuándo dirá la población de aquel país "Basta"? Esa quizás se la clave. Aquí, en España, por lo menos le hicimos pagar a Aznar la soberbia por la que nos implicó en la Guerra de Irak. Pero nos dejamos doscientos muertos en el camino para ello. Triste. Ojalá nunca más tengamos gobernantes como Aznar. No es que los actuales sean buenos, pero al menos no son unos dementes.


ElKoala dijo
Batasuna-ETA confirma tras el auto de Marlaska que "viene hablando con el Partido Socialista
todos estos años"
http://blogs.jazztelia.com/arevacos/post/2006/06/08/batasuna-eta-...
Chollo credito del santander para el PSOE
http://blogs.jazztelia.com/arevacos/post/2006/06/08/otro-chollocr...
http://blogs.jazztelia.com/arevacos/post/2006/06/08/cicarelli-las...
8 Junio 2006 | 01:19 PM