Los Sin Tierra atacan el Congreso Brasileño

La noticia es significativa. Sobre todo, si tenemos en cuenta que en Brasil gobierna Lula, que pasa (o pasó en su día) por ser uno de los estandartes de la izquierda recién surgida en Latinoamérica. El tiempo ha puesto a cada uno en su sitio. Y Lula no ha salido demasiado bien parado.
Hace dos o tres años, cuando finalmente alcanzó la presidencia de Brasil, supuso un soplo de aire fresco en el panorama de cerrazón existente en Sudamérica. Sin embargo, ya en aquel entonces, existían signos preocupantes en la campaña electoral del PT (Partido de los Trabajadores). Se había renunciado a la parte más radical del mensaje con la esperanza de cosechar más votos. Brasil es un país en el que abundan los partidos socialistas, socialdemócratas, etc..., que nunca hacen nada por los ciudadanos más pobres, pero bueno mantienen un supuesto ideario de izquierdas. Por eso el PT optó por moderar su programa. Y he aquí el origen de todos los males. Cuando uno hace política tiene que tener claro lo que va a hacer; de lo contrario, el invento y la originalidad se pervierte.
Podríamos decir que eso es lo que le ha sucedido a Lula. Ha perdido la frescura. Puede que ahora convenza a la clase media brasileña, o a la patronal, incluso a un sector de las clases más humildes. Pero ha perdido el apoyo de aquellos que durante toda su trayectoria política siempre estuvieron ahí: el MST (Movimiento de los Sin Tierra). En un país de inmensa riqueza como Brasil, con el potencial humano existente, es absurdo, al igual que en casi toda Latinoamérica, la distribución de la propiedad de la tierra, en manos de unos pocos. El MST demanda una reforma agraria. Lula, a pesar de llevar ya unos añitos en el Gobierno, ha ignorado el que siempre fue un punto básico: la tierra es del que la trabaja.
¿Alguien sabe lo que es el BRIC? Es el conjunto de mercados dónde los expertos aconsejan invertir. BRIC: Brasil, Rusia, India y China. Desde luego no aconsejan invertir en Bolivia o Venezuela. ¿Por qué allí no y sí en Brasil? Porque en Brasil se puede hacer dinero (a costa de los más pobres, como siempre), mientras que en Venezuela o Bolivia ese chollo se ha acabado para las empresas extranjeras.
En fín, la izquierda parece controlar la situación en Latinoamérica. Pero hay muchas izquierdas. Desde la Cuba de Castro hasta el Chile de Bachelet o el Brasil de Lula, pasando por los proyectos bolivarianos de Bolivia y Venezuela. Lo importante sería construir una alternativa al neoliberalismo. Porque si el capitalismo mata, habrá que matar al capitalismo.

