Palestina: guerra fratricida
La de Palestinas es una de las más graves injusticias a las que asistimos a escala global. Un país creado de la nada, Israel, ocupa los territorios dónde vivían los palestinos. Cuenta con el apoyo internacional, o por lo menos con el de Estados Unidos, y a partir de ahí se explica el drama que sufre ya durante décadas el pueblo palestino. Esta misma visión es compartida por la mayoría de gente a la que conozco.
La noticia durante los últimos meses ha sido otra: los mismos palestinos sufren un enfrentamiento interno entre las distintas organizaciones políticas. La OLP, movimiento fundado y liderado por Yasir Arafat hasta su muerte, había sido la fuerza dominante en la escena política palestina durante años. Hamas, sin embargo, y sobre todo a partir de la última Intifada, se había ido ganando un creciente apoyo de la población. El movimiento islamista había renunciado a presentarse a distintas elecciones legislativas y presidenciales; eran conscientes de que no les convenía un crecimiento desorbitado. Al Fatah, partido clave de la OLP, sufría un desgaste lógico tras décadas en el Gobierno y sobre todo tras muchos escándalos por corrupción. Hamas, por su parte, presentaba una gestión limpia y con un marcado componente social.
Tras las pasadas elecciones legislativas saltaba la sorpresa. Hamas había desbancado a Al Fatah del control del parlamento. Era una sorpresa relativa. Si Hamas no había conseguido anteriormente un éxito semejante era simplemente porque no se lo había planteado. La sorpresa era relativa. Personas que conozco y que viven de primera mano el conflicto israelí-palestino ya intuían una situación semejante.
Los palestinos deben ser conscientes de que ahora, más que nunca, es precisa la unidad de acción. A nivel internacional siempre ha estado claro que tenían la razón. Ahí están las resoluciones de la ONU reiteradamente incumplidas por Israel y de las que Estados Unidos no habla. Por eso, el estado judío sabe que tarde o temprano tendrá que ceder territorios. De ahí el nacimiento de Kadima, un invento de Sharon. Este partido es consciente de que ya no vale la política de tierra quemada del Likud, partido tradicional de la derecha israelí. Proponen desmantelar por su propia cuenta algunos asentamientos. Se trata de un plan para postergar la retirada de los territorios palestinos durante años, una década al menos. Por eso, a día de hoy es absurdo que las fuerzas palestinas pierdan el tiempo en discusiones estériles. Máxime si no sólo pierden el tiempo, sino incluso la vida en luchas intestinas que de nada les van a servir.


ana lourdes leon dijo
nadie se ha fijado en la expresion de esta criatura de la foto? La verdad es que te deja la sangre helada.Habra paz algun dia en el mundo?.
8 Julio 2007 | 01:22 PM