Mi pasión por el fútbol es limitada. Aún así, no puedo dejar de sentirme bien cuando veo al Betis ganar un partido, o conseguir algún trofeo o logro deportivo. El año pasado fue bueno. Más que bueno, fue maravilloso. Ganamos la Copa y clasificados para la Champions. Este año nos tocó sufrir, pero nos hemos salvado de la quema.

La pena es mirar a la otra acera. El rival está bien. Entrarán en Europa el año que viene. Tienen un proyecto y encima puede que ganen la Copa de la UEFA. Pero bueno, nosotros seguimos en Primera.