Un año más, El Rocío
Un año más asistiremos a una de las tradiciones cristianas más hipócritas que existen: la Romería de El Rocío. Muchos intentarán enmascarar la que es una ocasión para beber y drogarse con un supuesto sentimiento religioso que en realidad sólo comparten los menos. Inundarán caminos y carreteras, cortarán el tráfico, nos darán quebraderos de cabeza a los que no nos sentimos identificados con esa tradición y, de paso, castigarán una zona de gran interés ecológico que ya está bastante deteriorada. Es maravilloso.
Yo vivo en un pueblo de "hondo sentir rociero", con una hermandad fervorosa y antigua. Por tanto, puedo observar preparativos que hasta cierto punto son escandalosos. El Rocío constituye, al igual que la Semana Santa, una manifestación de lo más clasista. Se puede observar cómo aquellos que son más pudientes llevan carretas que son auténticos palacios. Tienen aire acondicionado, cómodos colchones, cocinas totalmente acondicionadas con cocineros y camareros para servirles la mejor comida. Nada que ver con lo que quizás hace años fuera El Rocío. Un dato más: años atrás El Camino se hacía en tan sólo tres o cuatro días; a día de hoy tardan cuando menos una semana. Hay que ampliar la juerga, eso está claro.
Hay quien en el intento de justificar esta tradición ha buscado unas raíces precristianas que, por otra parte, pueden existir. Es cierto que Las Marismas fueron una zona que para los pueblos íberos pudo tener un componente "mágico". Aún así, no deja de ser cierto que la actual Romería es un acto de lo más hipócrita. Basta observar a todos los borrachos y cocainómanos que al llegar a la aldea dicen llorar de alegría por sentir que la Virgen está cerca. Sólo lloran por la emoción que provoca la combinación de drogas que llevan encima. Es cuanto menos gracioso. Los mismos que el resto del año son capaces de criminalizar a aquel que hace una botellona o se fuma un porro aprovechan ahora para pegarse la juerga padre. Si por lo menos reconocieran a lo que van, si asumieran que no los mueve el sentimiento religioso, todo podría ser más natural y simple. Sería hasta divertido. Pero jamás llegaré a entender la necesidad de buscar una justificación religiosa a algo que ni lejanamente tiene nada de cristiano. En fin, una hipocresía mas de tantas otras que acabamos observando.

